Fe · Lecturas de la Santa Misa

Lecturas de la Santa Misa del miércoles 7 de octubre de 2026

Miércoles de la XXVII semana del tiempo ordinario

Memoria obligatoria: Bienaventurada Virgen María del Rosario

Primera lectura
Hechos 1, 12-14
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles.

Después de esto regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos que está cerca de Jerusalén, distante la caminata de un sábado. Y luego que entraron, subieron al cenáculo, donde tenían su morada: Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo, Simón el Zelote y Judas de Santiago.

Todos ellos perseveraban unánimes en oración, con las mujeres, con María, la madre de Jesús, y con los hermanos de Éste.

Palabra de Dios.
Salmo responsorial
Lucas 1, 46-55

Glorifica mi alma al Señor, y mi espíritu se goza en Dios mi Salvador, porque ha mirado la pequeñez de su esclava. Y he aquí que desde ahora me felicitarán todas las generaciones.

Porque en mí obró grandezas el Poderoso. Santo es su nombre, y su misericordia, para los que le temen va de generación en generación.

Desplegó el poder de su brazo; dispersó a los que se engrieron en los pensamientos de su corazón. Bajó del trono a los poderosos, y levantó a los pequeños; llenó de bienes a los hambrientos, y a los ricos despidió vacíos.

Acogió a Israel su siervo, recordando la misericordia, conforme lo dijera a nuestros padres en favor de Abrahán y su posteridad para siempre.

Evangelio
Lucas 1, 26-38
✠ Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

Al sexto mes, el ángel Gabriel fué enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen prometida en matrimonio a un varón, de nombre José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María. Y entrado donde ella estaba, le dijo: “Salve, llena de gracia; el Señor es contigo”.

Al oír estas palabras, se turbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo. Mas el ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia cerca de Dios. He aquí que vas a concebir en tu seno, y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. El será grande y será llamado el Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre, y reinará sobre la casa de Jacob por los siglos, y su, reinado no tendrá fin. Entonces María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco varón?”

El ángel le respondió y dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá; por eso el santo Ser que nacerá será llamado Hijo de Dios. Y he aquí que tu parienta Isabel, en su vejez también ha concebido un hijo, y está en su sexto mes la que era llamada estéril; porque no hay nada imposible para Dios”.

Entonces María dijo: “He aquí la esclava del Señor: Séame hecho según tu palabra”. Y el ángel la dejó.

Palabra del Señor.

Texto bíblico: La Sagrada Biblia, traducción de Mons. Juan Straubinger.